LO NUEVO
recent

“El Chapo”, sin sentencia por homicidios o narcotráfico


Pese a ser declarado el enemigo público número uno de México y de varios países del mundo, por sus redes del narcotráfico, su poder económico y su capacidad de manipulación, extorsión o corrupción, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera sigue siendo “El Jefe de Jefes”, porque, en más de 20 años, muy a pesar de las acusaciones en su contra, no ha recibido ni una sola sentencia condenatoria por narcotráfico ni por homicidio alguno.

Ha sido absuelto o amparado en una veintena de casos relacionados con producción y tráfico de marihuana y cocaína, delitos contra la salud o portación de arma reservada a las fuerzas armadas, dejando mal paradas a las autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) y al Ministerio Público federal, encargado de hacer las respectivas imputaciones.

Por eso, desde su recaptura, tras la segunda fuga de un penal de “alta” seguridad, las autoridades federales activaron el proceso para extraditarlo a Estados Unidos, donde es reclamado por dos Cortes federales y deshacerse así de la “papa caliente” que representa tener tras las rejas al delincuente, quien hace un par de años, la revista Forbes, sin mencionar su metodología, lo ubicó como uno de los hombres más ricos de México y el mundo al tasar su fortuna en más de mil millones de dólares.

El propio capo alardeó su poderío económico en la entrevista que le concedió al actor Sean Penn, que fue publicada a finales de enero en la revista Rolling Stone; ahí, Guzmán Loera mencionó algunos de sus tesoros acumulados, entre dinero, vehículos y armas.

Además le dijo: “puedo proporcionar más heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana que nadie en el mundo. Tengo una flota de submarinos, aviones, camiones y barcos”.

Ante tal demostración de poder no sería raro estimar que no intente de nuevo escapar del penal El Altiplano, del cual se fugó en julio de 2015, pero fue recapturado en enero de este año.

“El Chapo” es el mandamás, basta saber que las autoridades poco han hecho para desmantelar su estructura financiera; le han incautado casas, autos, armas, pero no la estructura que lo mantiene como uno de los más ricos, indicó el abogado y presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega Sánchez.

Por ello, espera que las autoridades también intervengan su fortuna, la cual presumió en la entrevista con Sean Penn, a quien le confesó que tiene submarinos, barcos, aeronaves y es el que más suministra cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana en el mundo, pero “es dinero mal habido”, subrayó en entrevista.

Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera ha caído tres veces en manos de las autoridades federales; la primera el 9 de junio de 1993 cuando es detenido en Guatemala y entregado al Gobierno mexicano e ingresado al Penal de El Altiplano, en el Estado de México, duró tres años ya que ganó un amparo para ser trasladado al penal de Puente Grande, en Jalisco donde se fugó en enero de 2001.

De acuerdo con su historial judicial, desde finales de 1996 purgaba una condena acumulada de 20 años con 9 meses; luego en agosto de 1997 recibió una sentencia de 7 años y 9 meses de prisión por delitos de cohecho y asociación delictuosa, relacionada con la balacera ocurrida en mayo de 1993 en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, donde perdió la vida el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Tras la fuga de Puente Grande, el capo asentó su “negocio”, extendió sus redes, combatió y eliminó a sus rivales y se convirtió en uno de los más buscados del país y del mundo.

Trece años después, el 22 de febrero de 2014, fue arrestado en un hotel en Mazatlán, Sinaloa; no obstante, “El Chapo” volvió a evadir el penal federal de “máxima seguridad”, el 11 de julio de 2015 de El Altiplano, pero meses después, el 8 de enero de 2016, fue recapturado.

En este contexto, Guzmán Loera solo cuenta con tres sentencias condenatorias por asociación delictuosa y trasiego de drogas; la mayoría datan de sus inicios en el mando del “cártel de Sinaloa”.

Además, los registros judiciales de Guzmán Loera refieren 20 acusaciones penales en las que ha sido absuelto y ocho más que enfrentaba al momento de ser capturado por primera vez en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, en febrero de 2014.

De acuerdo con fuentes ministeriales y de sus abogados, actualmente hay diez procesos penales abiertos contra el narcotraficante además de los dos de extradición.

Procesos


En 2014 Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera enfrentaba ocho procesos abiertos; siete de ellos por delincuencia organizada, luego de su arresto en Mazatlán, Sinaloa.

El primer proceso abierto en su contra es el 30/1996, radicado en el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, por los delitos de portación de armas de uso exclusivo del Ejército, acopio de armas, almacenamiento de armas, cartuchos y explosivos, contra la salud, asociación delictuosa, daño en propiedad ajena y ataque a las vías generales de comunicación.

El segundo proceso fue abierto tras la primera fuga, el 16/2001, ante el Juzgado Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal, por delincuencia organizada y cohecho.

Un tercer proceso es el 50/2009, radicado en el Juzgado Quinto de Distrito en Materia de Procesos Penales en el Estado de México por delincuencia organizada.

El cuarto proceso es el 206/2010, radicado ante el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Nayarit, por delincuencia organizada.

El quinto es el 50/2011 radicado ante el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Procesos Penales en Tamaulipas, por delincuencia organizada.

El sexto es el 65/2011, radicada ante el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México, por delito de delincuencia organizada.

El séptimo, el 175/2011, radicado ante el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Procesos Penales en Tamaulipas, por delincuencia organizada.

El octavo es el 364/2012, radicado ante el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Penal en Jalisco, también por delincuencia organizada.

Faltan los procesos que se abrieron tras la segunda fuga y su recaptura.

Proceso de extradición


Desde que “El Chapo” Guzmán fue reingresado al Penal federal El Altiplano, en el Estado de México, el Ministerio Público federal le notificó del proceso de extradición abierto en su contra.

El 16 de junio y el 31 de agosto de 2015, el Gobierno de Estados Unidos presentó, ante la Secretaria de Relaciones Exteriores, las peticiones formales de extradición de Joaquín Guzmán Loera, por los delitos de asociación delictuosa para importar y poseer con la intención de distribuir cocaína, asociación delictuosa, delincuencia organizada, contra la Salud, “lavado” de dinero, homicidio, posesión de armas de fuego, entre otros.

Ante ello, el Gobierno mexicano inició el análisis de estas solicitudes; el 25 de junio y 3 de septiembre de 2015, la Cancillería determinó que las peticiones formales reunían los requisitos del tratado bilateral de extradición, por lo que las transmitió a la PGR.

Las cortes federales de Texas y California reclaman al narcotraficante, pero a decir de abogados y autoridades, el proceso está en marcha y no tiene límite de tiempo.

Las autoridades federales realizan su trabajo y no hay ridículo en reconocer que el proceso para extraditar a Joaquín “El Chapo” Guzmán a Estados Unidos va para largo, dijo el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega Sánchez.

“Los procedimientos legales están en curso, el delincuente también se defenderá con todos los recursos que las leyes le permiten”, afirmó en entrevista.

“Los proceso de extradición así son (podrían demorar años), son procesos largos, difíciles, pero habrá que apresurarle el paso”, indicó.

Y enfatizó: el Gobierno federal “no dobla las manos, es preferible que lo mande a Estados Unidos, a que después las propias autoridades se traguen sus palabras, porque ‘El Chapo’ es un peligro, podría volverse a escapar, tiene muchísimo dinero, lo que le genera corromper a todos los niveles”.

Ortega Sánchez consideró difícil una extradición “fast track”, porque en el proceso interviene la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Poder Judicial de la Federación, entonces el proceso, con buenos abogados y mucho dinero, se puede enredar y demorar años.

Hugo Hernandez | El Sol de México
Con la tecnología de Blogger.